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Autor: Real Academia de la Lengua Española.

Título: Ortografía de la Lengua Castellana.

Edición: 3ª ed.

Publicación: Madrid, en la imprenta de Antonio Pérez Soto, impresor de la Academia, 1763.

Descripción: XX,  254 p., [11] h. de lámimas ; in octavo ; lomo con tejuelo manuscrito , encuadernación en pergamino. Marca de impresor de la Real Academia de la Lengua Española

Nota: Contiene lista de las abreviaturas que se usan freqüentemente en lo escrito a mano ; lista alfabética de las voces de dudosa ortografía.

Corresponde esta Ortografía a la tercera impresión realizada por la Real Academia de la Lengua española de las quince publicadas hasta el momento.

Con relación a las dos primeras ediciones es de destacar el cambio en cuanto a criterios de unificación del idioma. En las anteriores es la etimología el criterio principal , siendo en esta por el contrario la pronunciación y el uso.

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Pronunciación como criterio principal

Hasta el siglo XIII todos los escritos se realizaban en latín. Gracias a Alfonso X El Sabio (1221-1284), en su deseo de que los conocimientos fueran accesibles a toda la población, reunió a expertos traductores que pudiesen traducir los escritos del griego y árabe al castellano. Con él se normalizó el uso del castellano como lengua común, tanto en el ámbito jurídico-administrativo como en el literario.

A partir de este momento mucho más va a evolucionar la lengua castellana hasta que en el siglo XVIII se establece el castellano con la forma más parecida al español moderno que conocemos hoy.

A lo largo de los siglos XV, XVI y XVII diversos teóricos tratan sobre la ortografía, entre ellos figuran:  Enrique de Villena con su “Arte de trovar” (1433); Antonio de Nebrija dedica el Libro XI de su Gramática Castellana (1492) a la Ortografía; Alexo Vanegas autor de la obra Tractado de Ortographia y accentos en las tres lenguas principales (1531);  Bernabé de Busto con su obra Arte para aprender y escriuir perfectamente en romance y en latín (1533);  Francisco de Robles, Juan de Valdés, Juan de Yciar, Fray Andrés de Florez, Antonio de Torquemada con su Manual de escribientes, por sólo nombrar a algunos de ellos,  hasta llegar  a la publicación de la primera Ortografía de la Real Academia de la Lengua española en 1741.

Uno de los cambios fundamentales que se producen en la presente ortografía es el sonido  y grafía “ss”.  Hasta el siglo XVI  el sonido de la “s” sorda se correspondía con la grafía “ss”,  en cambio la “z”  (ese sonora), con una sola “s”,  pero en el siglo XVII la “s” sonora prácticamente se había perdido, únicamente permanecía en Andalucía.

Fue Mateo Alemán quien propuso eliminarla de la ortografía pues ya no tenía sentido la representación gráfica de un sonido que había desaparecido.

La Real Academia aún reconociendo la dificultad de uso de la doble “ss”  no decidirá su exclusión hasta la presente Ortografía de 1763.

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Supresión de la S duplicada

Además de la interesante supresión de la “ss” , esta edición contiene otras curiosidades contenidas en  la Parte II. De la puntuaciónCapítulo V. De otras notas que se suelen usar en lo escrito, en el que se expresa literalmente lo siguiente:

  • “Las cláusulas de agena obra, ó de Lengua estraña se distinquen en lo impreso con letra bastardilla…y en lo manuscrito, por no ser fácil la diversidad de letras, se rayan por debaxo las palabras que se citan”.
  • “Los que en la Imprenta llaman Calderones, y son de esta forma (¶¶) …el fin principal y mas común de esta Nota es para la Signatura, por donde se gobiernan los Impresores y Enquadernadores de libros…”
  • “Algunas veces en las márgenes, y otras dentro de la obra se usa en lo impreso esta Señal?????????????con el nombre de Manecilla, la qual sirve para llamar la atención del que lee, y dar á entender que las cláusulas á que corresponde esta Señal son particularmente útiles, ó necesarias”.

Para saber más:

 

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