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Lettres et épitres amoureuses d’Héloïse et d’Abeilard au Paraclet; nouvelle edition, revue, corrigée & augmentée, par Monsieur A.C.C**. 2 v.; dieciseisavo, frontispicios. Paris, chez Cailleu, imprimeur-libraire, rue Saint-Sevenir, 1781.

Encuadernación en piel de época, con filetes dorados. Lomo con decoración vegetal dorada y doble tejuelo. Guardas y cortes marmoleados.

 

 

Una historia de amor trágica, pasional e imposible durante el siglo XII, en la que aparecen conceptos como virginidad, relaciones fuera del matrimonio, diferencia de edad, la sumisión como elección, feminismo como comportamiento,  el sacrificio sin límites de Eloisa, la transgresión, el papel del hombre y de la mujer,  todo en el contexto religioso-filosófico de la Edad Media.

Una relación epistolar en la que los amantes plasman sus sentimientos más profundos y que les mantendrá unidos en la distancia hasta que vuelvan a encontrarse, una vez fallecidos, en la misma tumba de la ciudad de Paracleto.

Sus restos actualmente se encuentran en el cementerio Père Lachaise de París, donde fueron trasladados en el siglo XIX.

Carta I

Eloísa a Abelardo

No dejes por eso de escribirme fielmente cuanto te suceda por tríste y doloroso que sea: que si es verdad que las penas comunicadas se alivian, refiriéndome las tuyas te serán menos pesadas. No te sirva de disculpa querer escusar mi llanto, porque tu silencio me sería mucho mas costoso aún . Acuérdate de mi; no olvides mi ternura ni mi fidelidad: piensa que te amo frenéticamente, aunque me esfuerzo algunas veces para no amarte. Mas, ¡qué blasfemia! ¡no amarle! esta idea me estremece; me siento con deseos de borrarla del papel…

Carta II

Abelardo a Eloísa

No me tengas por hombre de mérito, que no merezco ese elogio: mi flaqueza me anonada. Para aborrecerme piensa que he sido el seductor de tu inocencia y que he manchado, tu reputación; no me perdones por amor, válete del cristianismo para olvidar el mal que te he ocasionado. La prudencia quiere salvarnos: no nos opongamos á sus designios, Eloísa. No me vuelvas á escribir: esta carta será la última que yo te escriba: pero en cualquier parte que la muerte me coja, mandaré que mi cuerpo sea conducido al Paracleto.

Carta III

Eloisa a Abelardo

Eloísa te amó: siguió en tu busca los pasos de amor no permitidos, sin tener de su Dios en aquel tiempo sino la sombra de un recuerdo frio. Todo lo cedí; mi honor, mi gloria te rendí muy gustosa en sacrificio. Tú fuiste mi querer, tú mi destino, mi anhelo, mi placer, mi Dios, mi todo.

Carta IV

Abelardo a Eloisa

No, Eloísa, no puedo: adiós, bien mio, no nos queda otro arbitrio, vida mía, que en lágrimas bañado el pecho y suelo, invocar siempre la piedad divina.

Carta V

Última carta de Eloísa

Ya abrasada en angustias lastimeras, suelto en desorden el cabello al viento, llorosa al Cielo envío mis querellas, lucho, me agito y me fatigo en vano, orando por calmar mi pasión ciega.

Nota.-

Párrafos extraídos del ejemplar digitalizado de la biblioteca Tomás Navarro Tomás (CSIC): Historia y cartas auténticas, en prosa y verso, de los célebres amantes, Abelardo y Eloísa. Nueva ed. Madrid: Sucesores de Hernando, Arenal, 11.

Para saber más:

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