Etiquetas

, , ,


wp-1486850576288.jpg

Portada

M. Tullii Ciceronis

De Officiis. Libri Tres. Cato Major sive de Senectute ;  Laelius sive de Amicitia ; Paradoxa ; Somnium Scipionis. Ex recensione, Joannis Georgii Graevii.  470 p.; 8º, frontispicio.  Index Rerum & Verborum. Amstelaedami: Apud Henricum Wetstenium, MDCXCI.

Dos marcas de propiedad, una estampada (Wm. Rollo) sobre el frontispicio y otra manuscrita en la parte superior de la portada (C. Ron van der Brocke)

Encuadernación en piel de época, cinco nervios con decoración vegetal en entrenervios. Tejuelo, guardas marmoleadas y cantos coloreados en rojo.

 

Dedicado a un amigo:

“Amicus certus in re incerta cernitur” (Cicerón)

Marco Tulio Cicerón (106 a.C – 43 a. C) escribe  De Officiis como una obra filosófica que trata sobre los deberes de los hombres como miembros del Estado.

Me he centrado en una de las obras que componen este volumen: De Amicitia, que trata sobre la amistad a través de un dialogo entre varios interlocutores, tras el fallecimiento de Escipión Emiliano.

Aunque hay que entender el concepto de amistad en el contexto de la época, en la que se asimilaba al significado de clientelismo y favoritismo político, Cicerón a través de este escrito, trata de superarlo dando a la amistad un significado ético y filosófico, justificado por la necesidad de la sociabilidad propia del ser humano.

Me ha sorprendido gratamente la cantidad de estudios realizados sobre el concepto de amistad y cómo ha ido evolucionando a lo largo de la historia, pero mi intención en esta ocasión es solamente dedicar este post, como escribía al principio, a un amigo.

Dejo al final varios enlaces, por si alguien estuviera interesado en leer sobre el concepto de amistad, una palabra que está en la actualidad tan sobreutilizada y desgastada que quizá haya perdido su verdadero significado.

wp-1486850605391.jpg

En primer lugar, ¿cómo puede ser, como dice Enio, ‘vivible’ una vida que no descansa en la mutua benevolencia de un amigo? ¿Qué más dulce que
tener con quien te atrevas a hablar todas las cosas así como contigo? ¿Qué fruto tan grande habría en las cosas prósperas, si no tuvieras quien se alegrara
con ellas igual que tú mismo? Y sería difícil sobrellevar las adversas sin aquel que las sobrellevara más gravemente incluso que tú. Finalmente, las demás cosas que se desean son convenientes cada una casi para cosas singulares:
las riquezas, para que las uses, el poder, para que seas respetado, los cargos,  para que seas alabado, los placeres, para que goces, la salud, para que
carezcas de dolor y cumplas con las obligaciones del cuerpo; la amistad contiene muy grandes cosas; adonde quiera que te vuelvas, está al alcance de la
mano, de ningún lugar se excluye, nunca es intempestiva, nunca molesta, y así, no usamos, como dicen, del agua, no del fuego, en más lugares que de la amistad.

wp-1486850629647.jpg

Pero deben ser establecidos cuáles son los límites en la amistad y, por así decirlo, los términos del amar. Sobre estos, veo que se aportan tres opiniones, de las cuales ninguna apruebo, una, que estemos dispuestos para con el amigo del mismo modo que para con nosotros mismos; otra, que nuestra benevolencia hacia los amigos responda semejante e igualmente a la benevolencia de
aquellos hacia nosotros; la tercera, que, cuanto cada uno mismo se estima, tanto por los amigos sea estimado.

Con ninguna de estas tres opiniones estoy de acuerdo en absoluto. Pues ni es verdadera aquella primera, que cada uno esté dispuesto hacia su amigo de mismo modo que hacia sí mismo. Pues ¡cuántas muchas cosas hacemos por causa de los
amigos, que nunca haríamos por causa nuestra!: rogar a alguien indigno, suplicarle, además lanzarse bastante violentamente contra alguno y perseguirle
bastante ardientemente, las cuales cosas se hacen no bastante honestamente en nuestras cosas pero honestísimamente en las de los amigos; y hay muchas cosas en las cuales los hombres buenos quitan y sufren que se quiten muchas cosas de sus propias ventajas, para que los amigos disfruten de ellas mejor que ellos mismos.

wp-1486850640102.jpg

Conviene que una cierta suavidad de lenguaje y de costumbres, condimento de ningún modo mediocre de la amistad, se añada aquí. Pues la austeridad y la
severidad en toda hecho, ciertamente tiene gravedad, pero la amistad debe ser más indulgente y más libre y más dulce y más proclive a toda compañía y facilidad.

  • Leilo o de la amistad (Texto bilingüe)
  • Amistad y relaciones sociales en el Mundo Antiguo. Una aproximación al fenómeno en el mundo griego y romano. En: Espacio, Tiempo y Forma, Serie II, Historia Antigua, t. 22, 2009, págs. 85-96
  • FREI TOLEDO, Raimundo: Fundamentos sociológicos de la amistad: historia, teoría y crítica de un concepto (Tesis doctoral). Universidad de Chile. Facultad de Ciencias Sociales.

Historia de Roma

Anuncios