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Tomás de Iriarte (1750-1791)

El Arte Poetica de Horacio, ó, Epistola a los Pisones ; Donde las dan las toman, dialogo joco-serio sobre la traducción del Arte Poética de Horacio, que dió a luz D. Tomas de Yriarte, y sobre la impugnación que de aquella obra ha publicado D. Juan Joseph Lopez de Sedano al fin del Tomo IX. del Parnaso Español / Tomas de Yriarte. Madrid: en la Imprenta Real de la Gazeta, año 1777-1778.

2 vol. en 1 ; LIII, 54, 239 p.; in octavo. Encuadernación de media piel, tapas de cartón cubiertas con papel de aguas, lomo de piel con tejuelo.

En el siglo XVIII tuvo lugar una de las disputas más entretenidas e ingeniosas que demuestran  la altura e intelectualidad de aquella época. Estamos en la época de la ilustración, con el triunfo de la razón y la influencia francesa.

Un siglo en el que primaba el valor del trabajo, el desarrollo de la cultura y la investigación, de hecho es en este siglo cuando se fundan importantes instituciones culturales: Biblioteca Nacional (1712), la Real Academia española (1713), la  Real Academia de la Historia (1735), etc.

Es la época de los críticos, de los polemistas, de los investigadores y de los academicistas.

Dicho lo anterior y habiéndonos ya situado, pasemos a la famosa polémica.

El Parnaso Español, fue una obra muy famosa en la época, que intentó recopilar a los mejores autores del Siglo de Oro español para su conocimiento y difusión popular.

Se publicaron nueve tomos, la apertura de la obra la realizó su autor y compilador Juan José López de Sedano (1729-1801) con la publicación, en el primer tomo, de la traducción del “Arte Poética de Horacio” realizada por Vicente Espinel, traducción que Sedano calificó de excelente y perfecta,  algo con lo que ya en ese momento no estuvo de acuerdo su amigo Vicente de los Ríos (estudioso de Cervantes).

Cuando Tomás de Iriarte publicó su traducción del “Arte Poética” incluyó en el prólogo una crítica a la traducción que había realizado Vicente Espinel. Criticaba su falta de rima, así como errores  de traducción,  morfológicos y sintácticos.

La respuesta de Sedano a tal prólogo fue incluida al final del tomo IX de su Parnaso, en los siguientes términos:

“…No es de nuestra incumbencia recopilar aquí los muchos (errores) que se encuentran, precedidos de la falta y defecto capital de su obra o redundancia, a causa de la ciega sumisión a su indispensable y amartelada Rima, por cuya necesidad violenta o ensancha el sentido del texto a cada paso, añadiendo de su propia cosecha cosas que no están escritas ni impresas en el…

Lo mismo con pocas diferencias se puede decir en quanto a los defectos que nota a los referidos (Espinel y Morel) sobre la exactitud, propiedad de las frases, y pureza del lenguaje, todo precedido de la ya repetida sumisión a sus soberana Consonancia, lo que le hace caer en tantos precipicios, como son por ejemplo decir regaños por repreensiones; dañino por perjudicial o nocivo; Iris proceloso; In curia omisa, y otras muchas frases de esta extravagancia, de nueva invención, y de puro capricho, con que hace las translaciones más violentas, lánguidas y arrastradas…1

Tomás de Iriarte procedió a su defensa con la publicación de un libro de 239 páginas con el siguiente título: Donde las dan las toman, dialogo joco-serio sobre la traducción del Arte Poética de Horacio que dio a luz D. Tomás de Yriarte, y sobre la impugnación que de aquella bora ha publicado D. Juan Joseph López de Sedano al fin del Tomo IX. Del Parnaso Español.

 La defensa fue rotunda, aplastante y devastadora, incluso amigos de Sedano como Vicente de los Ríos se mostraron a favor de Iriarte, y no solo eso, a partir de ese momento Sedano fue objeto de mofa en las tertulias de la época.

La defensa de Iriarte comienza así:

ADVERTENCIA

            Una impugnación de ocho páginas me ha obligado á escribir esta Apología que ocupa un tomo; pero no lo estrañará quien repare que es mui fácil, y muy breve llamar á alguno, por exemplo, Judío o Morisco, y que no es tan fácil ni tan breve probar el ofendido que es Christiano viejo. Aquello no cuesta mas que decirlo en dos palabras absolutas; y esto cuesta revolver papeles antiguos, hacer informaciones y escribir mucho para probar la verdad.

            Estói persuadido á que el tiempo que se empléa en censuras y defensas literarias, se emplearía mejór en componer otra obra de mas substancia y utilidad; pero, cumpliendo con lo que dicta la razón y el pundonor, no me ha parecido decente ni justo desentenderme de cargos dirigidos á mi, y expuestos por un Caballero que quando los ha impreso autorizados con su nombre y apellido, es regular esté esperando a alguna pronta satisfacción.

            El Público, decidirá si acierto, ó nó, á dársela; y aunque mi vindicación propia no deba importar mucho á los Lectores, acaso les importará algo al buen deséo con que someto á su juicio una Traduccion en verso Castellano de la primera Sátira de Horacio, y un breve exámen de la Obra del Parnaso Español.”

Y finaliza diciendo:

“…Después de vindicarme de cargos injustos (porque de los justos nunca intentaré vindicarme, sinó confesarlos y corregirme) he procurado convencer en esta conversación familiar y joco-seria que el Sr. Parnasista no ha dado pruebas de buen crítico ni de buen Escritor. Si se picare, dígale Vm. De mi parte que DONDE LAS DAN LAS TOMAN.

A esto se sumó la crítica recibida por la edición del Parnaso, calificada de desordenada, falta de presentación cronológica, una introducción pertinente de los autores y de incluir algunos autores de poco valor literario.

Siete  años tardó D. Juan José de Sedano en responder a D. Tomas de Iriarte, lo hizo en la siguiente obra estudiada pormenorizadamente por Emilio Cotarelo y Mori en Iriarte y su época2 :

Coloquios de la Espina entre D. Tirso Espinosa … y un Amanuense… [Texto impreso] : sobre la traduccion de la Poetica de Horacio hecha por … Vicente Espinel, y otras Espinas y Flores del Parnaso español

Tan devastadora fue la defensa y crítica que realizó Iriarte de Sedano y su Parnaso que, D. Antonio Sancha, editor de la obra y Francisco Cerdá y Rico, compañero de Sedano y junto a él artífice del Parnaso, vieron peligrar el éxito de la obra.

Obra digitalizada→ Parnaso Español, colección de poesías escogidas de los más célebres poetas castellanos. Tomo IX. Crítica de Juan José de Sedano a la traducción realizada por Tomás de Iriarte en páginas finales,  XLVI-LIV.

2COTARELO Y MORI, Emilio. Iriarte y su época. Madrid: Sucesores de Rivadeneyra, 1897.

Obra  completa digitalizada → Donde las dan las toman…

Post relacionado→ Parnaso español…

Para saber más:

CÁSEDA TERESA, Jesús. Sedano polemista. Crítica y pendencias en la república de las letrasEn: revista Berceo, nº 157, 2010, pp. 7-30. ISSN: ‘210-8550

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